La historia de Pedro 'Monky' Rojas, el peruano que creó los afiches chicha: diseñó para Chacalón, Los Shapis y más

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‘Monky’, seudónimo del artista jaujino Pedro Rojas Meza, nació en el departamento de Junín 1961 y vino a Lima con la intención de estudiar para ser mecánico; sin embargo, se convirtió en el precursor de los afiches chicha. Para ese momento, la capital del Perú vivía el boom de los grupos musicales con Los Shapis, Pintura Roja, Alegría y el mítico Lorenzo Palacios Quispe, Chacalón, entre otros.

Pedro Rojas Meza, en entrevista para La República, contó en qué se inspiró para crear majestuosas obras de la cultura chicha. Desde sus inclinaciones artísticas en el seno de una familia de campesinos hasta lograr sus máximas obras al lado de famosos grupos y cantantes. Descubre más sobre ‘Monky’, pionero de los afiches chicha.

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¿’Monky’, cómo surgió la idea de realizar los afiches chicha?

—La curiosidad mía cuando llegué a Lima con mi amigo Tenicela fue que emprendimos por ganar una popularidad para el público. Acá en Lima se hacían unos carteles tipo de imprenta nada más, sin color, sin nada. Entonces nos ponemos de acuerdo con mi amigo: ‘¿Oye, por qué no hacemos un estilo estampado?’, y como estaban ya Los Shapis de moda, comenzamos con los carteles de Los Shapis, pero con colores básicos: azul, rojo, amarillo, naranja, y el fondo negro. Entonces comenzamos eso y ahí nomás este nos hicimos populares en los carteles.

¿Y siempre tuviste inclinación o este deseo de crear desde lo artístico?

— Bueno, de joven mi noción, mi inquietud ya arrastraba la pintura. Me gustaba dibujar paisajes, letras, de todo. He trabajado he hecho recuerdos. Tengo dibujos. Tengo letras (que hice para) restaurantes, tiendas, ahí en mi provincia en la provincia de Jauja, en Huancayo, en mi pueblo.

En sí, yo quería hacer en la vida real una carrera y ganar mi plata como dicen, ¿no? (Estudiar) electricidad, automotriz con esa ilusión llegué a Lima, dije ‘será fácil’, pero no, no tuve suerte. Me puse a estudiar mecánica, pero no lo terminé, me puse a estudiar enfermería, no llegué a terminar.

Entonces, así nada más, estuve haciendo mis afiches y estaba estudiando, pero me fui por los afiches. También como sabía dibujar, comencé a ser banderolas de escenario para los grupos para los artistas desde así tropicales de los músicos de zona huarochirana y también de lo vernacular, el huayno.

Trabajé haciendo banderolas casi como siete, ocho años. Era pintado, como era pintado dibujaba la cara, todo. Le gustaba a todo el mundo. Querían su bandera todos. Entonces, ¿qué pasa? Llegó la gigantografía, que desapareció los trabajos de banderola.

Pedro Tolomeo Rojas, ‘Monky’, ha realizado arte chicha para afiches, murales, entre otros. Foto: composición LR/La República

—¿Cuando llegaste a Lima por primera vez ya tenías un trabajo fijo o dónde quedarte?

—Yo me escapé de mi pueblo con un amigo nos escapamos por conocer la capital, pero más antes ya yo conocía lo que es Ayacucho, Huancavelica, toda la sierra y la parte de la selva central, pero nunca imaginé venir a Lima. Hasta que llegó el año 80, con un amigo nos escapamos saliendo del colegio: ‘Oye, ¿vamos a la capital?’, ‘¿Tú cuánto tienes?’, ‘Yo tengo 20 soles, ya alcanza, para dos días’, ‘Yo tengo 50 soles, nos vamos’.

Llegamos a la parada del aparato caminamos al Parque Universitario, mi amigo encontró un paisano que se lo llevó y yo me quedé a mi suerte. Mejor dicho, ahí aprendí a pasar lo bueno, lo malo, lo feo. Hasta que una vez me acuerdo de que amanecí en el parque Manco Cápac, a las 10 de la mañana, ya todo desesperado. Como se dice, peor que un loco, me di cuenta todo, metí la mano a mi bolsillo y dije ‘aquí hay platita’, caminé hasta la parada, compré en un pantalón, me compré un polo y media vuelta a mi pueblo.

—¿En qué te inspiraste y de dónde nace todo lo que hace que un afiche chicha lo sea, como sus colores particulares?

—Más que nada, yo me he basado, cuando yo viajo al pueblo, a mi pueblo, veo o también me nace la creatividad más por la música. El canto, la alegría, que en su pueblo, en su país, en el paisaje, la tranquilidad, el canto de las aves. También ver a nuestros antepasados, que llevan esas ropas antiguas, los colores que son llamativos como dicen los molinillos, los tejidos que ellos hacen.

Ahí me nace ese colorín que se puede, mejor me transmití esos colores hacia mi trabajo, hacia mí, a mis afiches, pero sí en tiempo de fiesta, el 20 de enero, se ven los colores, las ropas de los chonguinos, de los bailantes, esos colores llamativos, entonces, yo dije por qué no hacerlo en los afiches, y más que nada cuando aparecieron estos colores, especialmente para los carteles que ahora, gracias a mi inquietud, a mi travesura, todos estos colores están dan dando alegría al Perú, a Lima, más la Lima gris, como le dicen.

—Muchos tienen a Elliot Túpac como el padre de los afiches chicha. ¿Ud. qué piensa de ello?

—Bueno, no le tengo, la verdad, a Elliot (Túpac), pues no le tengo cólera, no le tengo envidia, pero sí, un poco de rabia, porque sabiendo él que yo he sido como un maestro, como un trabajador más que he trabajado con su papá, que haya tomado mi nombre, no haya sabido valorar mi trabajo, porque ellos aprendieron de mí, yo digo el Elliot Túpac porque fue un ayudante mío, porque yo trabajé con ellos, fueron mis ayudantes cuando yo trabajé. Primero trabajé haciendo unas banderolas pintadas, que su papá había recibido para la cantante Haydee Raimundo y también para unos abogados, ese tiempo había competencia para entrar a la abogacía.

También hice trabajos, una serie de otras cosas donde que yo trabajaba con él, en donde Elliot era mi ayudante. Ahora con ‘La teta asustada’ que dice ganaron un premio, ahí fue más mii cólera porque él no reconoció, no dijo ‘gracias, ‘Monky’, ya que hemos ganado, yo me he llevado la plata, te voy a dar tanto’. Nada, ¿por qué? Porque el trabajo era más mío que él solamente, como dice, metía el material, que yo le pedía para el pintado del trabajo, de ahí apareció la era tecnológica en internet, el Facebook, esto todo, veo trabajos en su página haciendo ver que él era el dueño el creador, eso fue.

Más rabia me dio que su papá habló diciendo que era el creador de los carteles. Pero, por una parte, Elliot es ahorita una persona que se ha hecho conocer técnicamente en el ambiente por trabajos ya computarizados. Yo sigo todavía elaborando mis trabajos hechos a mano, donde en mi arte hago expreso, mi amor, mi cariño, mi esfuerzo al trabajo.

—Pedro, como pionero de los afiches chicha, ¿qué hace falta para que te sientas en plenitud?

—Que el Gobierno nos reconozca, que este arte chica sea una cultura, que salga para la historia. Como le cuento, ahorita tengo amigos que son cantantes menores, y ya están recibiendo premio por el Ministerio de Cultura, y uno que está haciendo algo por la vida, como dice, sacando cara, sacando algo para el Perú, ni siquiera hola; y a uno que es pionero de estos carteles, que aún vive, no, no te dicen nada, ¿cómo te sentirías? Que tú luches por algo así, por una cosa, y no te reconozca, ¿no?, no estarías tan feliz.

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